Los recortes de políticas sociales y derechos laborales afectan a las personas lgtb, principalmente a los colectivos más vulnerables, como mujeres transexuales o quienes vive con VIH

Ante la convocatoria de huelga general del próximo 29S la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) hace las siguientes consideraciones:

1) Los motivos que justifican la huelga general son, en lo concreto, legales y se derivan de los cambios en el marco jurídico del mercado de trabajo. Esos cambios alcanzan a toda la ciudadanía y, dentro de ese conjunto, estamos las personas LGTB a quienes también afecta en la medida que somos trabajadores y trabajadoras.

Los sindicatos consideran que la reforma laboral lejos de ser la solución para crear empleo para los millones de parados y paradas en España va a ser un mecanismo para precarizar el mercado laboral y recortar derechos (en síntesis, abarata y facilita el despido, reduce los costes laborales, promociona la temporalidad, desparecen garantías laborales, se desarticula la negociación colectiva, se privatiza la inserción laboral). Las personas LGTB, con empleo o sin él, somos parte del mercado laboral y por tanto nos afecta, como al conjunto de la sociedad, esta reforma y, como ya hemos dicho en otras ocasiones, en ese mercado laboral somos más vulnerables en la medida que somos visibles o se trata de una mujer lesbiana o bisexual o una persona transexual o con VIH-SIDA, y esas dificultades se extreman cuando hay una crisis como esta. Las personas LGTB son más vulnerables cuando el mercado laboral tiene altos índices de desempleo y cualquier gesto de visibilidad se acaba reprimiendo  por temor a perder el puesto de trabajo, que se convierte en un bien escaso y preciado

2) La sociedad civil y el tejido asociativo como expresión organizada de la misma han de denunciar cómo la especulación y la temeridad financiera provocan graves problemas en la economía, que se atajan cuando los gobiernos rescatan a las entidades bancarias inyectándoles fondos públicos que aumentan el déficit de los Estados que, a su vez, se ven obligados (por los mismos poderes financieros que no dudaron en aceptar las ayudas estatales) a ajustar sus presupuestos para dar garantías y así mantener el crédito y el respaldo a la deuda pública de esos mismos “mercados financieros”. Es un círculo perverso y ahora es el momento de manifestar la disconformidad de la sociedad con este esquema.

3) En lo concreto, los recortes presupuestarios que responden a las exigencias de los mercados financieros, se traducen en la reducción o eliminación de políticas que nos afectan muy directamente. No son nada abstractas. La eliminación de las ayudas a ONG’s para la lucha contra el SIDA en la Comunidad de Madrid o la reducción de la Generalitat Valenciana son ejemplos que afectan directamente a la prevención del VIH-SIDA o a la atención de las personas seropositivas. Otro ejemplo es la eliminación del Instituto de la Mujer por parte de la Junta de Castilla-La Mancha. Podemos afirmar que las políticas de igualdad y de lucha contra la discriminación son muy vulnerables a las restricciones presupuestarias.

4) La negociación colectiva se va a desarticular en la medida que se facilita el denominado “descuelgue” o renegociación de las empresas de los convenios. Es decir, para las empresas será más sencillo evitar cumplir lo pactado en un convenio que hayan negociado en un sector o territorio con los sindicatos y la patronal. Las consecuencias prácticas de esta novedad es que todo lo que se haya introducido en materia de diversidad sexual en esos convenios queda en papel mojado (y los convenios, recordemos, regulan la conciliación de la vida familiar y laboral, pueden equiparar a parejas de hecho y matrimonios en cuanto a reconocimiento de permisos y ventajas sociales, establecen las normas de convivencia entre los trabajadores y trabajadoras y pueden castigar la LGTBfobia en los regímenes disciplinarios…). Por otro lado podemos pensar que será muy complejo introducir estas cláusulas si de atomiza la negociación y se reduce a un pacto entre el empresariado y los trabajadores y trabajadoras en la empresa, pacto en que la capacidad de presión de los trabajadores/as será menor.

Así, no: otra política socioeconómica es posible

La sociedad civil, y los sindicatos y las organizaciones ciudadanas como la nuestra somos parte de ella, tenemos la obligación moral y política de defender las conquistas sociales, los avances en bienestar, en derechos y libertades y plantear alternativas que superpongan el interés general de la ciudadanía.

La decisión de apoyar esta huelga se toma desde nuestra independencia. La FELGTB es autónoma de cualquier otra entidad o institución, sea esta un sindicato o un gobierno. Asumimos nuestra responsabilidad y apoyamos la huelga general por qué:

  • La reforma laboral nos afecta como trabajadores o trabajadoras.
  • Los recortes presupuestarios están afectando a políticas que nos afectan (igualdad,  VIH-SIDA…).
  • La debilitación de la negociación colectiva quiebra nuestra estrategia para que la igualdad y el respeto a diversidad sexual llegue al ámbito laboral.
  • Somos sociedad civil y debemos asumir la responsabilidad para expresar el rechazo ante situaciones injustas e inmorales.

Declaraciones de la FELGTB

“Debemos ser responsables y consecuentes con la lucha por los derechos y libertades de la ciudadanía, y como parte de la sociedad civil la FELGTB se suma a una huelga general que considera justa y necesaria”, ha denunciado Ximo Cádiz, vocal laboral de la FELGTB.

Antonio Poveda, presidente de la FELGTB, ha destacado que “ahora mismo trabajamos duro en el ámbito laboral porque si miras los datos de desempleo de las mujeres transexuales, por ejemplo, son sencillamente escalofriantes, y en vez de apostar por la seguridad laboral el gobierno parece encaminado a todo lo contrario, y desde luego no lo hará con nuestro beneplácito ni con nuestro silencio”.

Fuente: FELGTB

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